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Textos
Publicado en la categoría Textos el 8 de Diciembre, 2007, 12:33
por el autor teo
Lo puedo sentir porque tengo el cuerpo destemplado... una noche más que no duermo contigo.
Pero aún así, espero ansioso a que suene el maldito teléfono. Todos los sentidos, excepto el del oido, están paralizados, adormilados, dejando que el cerebro se centre en el último.
Y aún así, no me llamas. Y se que duermes.
Pedirte perdón. Decirte todo lo que te quiero. Tocar el aire como si fueras tú. Hacer más corto el tiempo hasta que te vuelva a ver.
Y es que eres la que saca afuera esta agonía, provocada tal vez por no entendernos, de forma puntual, de no mirar hacia el mismo sitio, de no apuntar con el dedo en la misma dirección.
Hoy, ahora. Se que me quieres. Lo puedo sentir.
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Publicado en la categoría Textos el 21 de Agosto, 2007, 22:46
por el autor teo
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Tú miras fijamente el infinito, que se acerca por el tunel en el que estamos hundidos.
Yo te miro perplejo, porque tus ojos, del color del camaleón, parpadean al ritmo de la música que solo existe en mi cabeza.
Tu boca mueve tus labios que son de carne sentida, que quiero morder y besar hasta que el calor baje tu punto...
07 Junio 2007
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Publicado en la categoría Textos el 16 de Agosto, 2007, 0:59
por el autor Nemo
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Entrando en el bosque, a medida que los árboles ganaban en
frondosidad la luz se iba atenuando. Carlos empezaba a tener problemas para ver
dónde pisaba. A medianoche, la luna nueva absorbía cualquier resquicio de luz
para hacer que las estrellas pintadas a su alrededor brillaran aún más. El paso
de Carlos se ralentizó debido a la completa oscuridad. Palpaba los ásperos troncos
sin poder evitar algún que otro golpe. Los arañazos de sus brazos y piernas
empezaban a escocerle.
Cuanto más se adentraba en el bosque mayores eran sus dudas
a cerca de la razón que le llevó a emprender su viaje. Él era una persona
convencida de que la suerte de una persona no se puede cambiar. Qué hace
alguien así cuando se le es revelado el resto de su vida, cuando siente la
impotencia frente aquello en lo que uno cree. Todo lo que sucedía en su vida se
convirtió en algo inevitable. Insoportable. Dedicado desde entonces a demostrar
lo contrario a lo que siempre había creído, Carlos había intentado tomar
decisiones espontáneas, escoger opciones que nunca antes habría elegido. Y todo
aquello, además de no satisfacer sus metas, había conseguido llevarlo a aquel
bosque donde moriría aquella misma noche.
Llegado el momento en el que pasaba más tiempo en el suelo o
intentando levantarse que avanzando, lo dio todo por perdido. Donde calló se
acurrucó y se preguntó qué sería entonces de él. Y se dio cuenta de que acababa
de conseguir lo que buscaba. Aquello no formaba parte del destino que conocía. No
sabía que ocurriría a continuación. Se sintió muy cansado, pero feliz. El
intenso frío se apoderó de él y el destino cerró sus ojos.
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Publicado en la categoría Textos el 16 de Agosto, 2007, 0:21
por el autor Nemo
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Y tras correr entre calles durante un buen rato caí en la
cuenta de que ya no tenía sentido seguir. Miré detrás de mí y te encontré allí,
seria, con tus preciosos ojos clavados en los míos. Ya nada tenía sentido. No
había nada que pudiera hacer. Estabas junto a mí y no había manera de evitarlo.
¿Por qué evitarlo? Tal vez mirando hacia otro lado. Ni siquiera así, te sentía
conmigo. A mi alrededor. Dentro de mi corazón. Sí, quería alejarme, quería
evitar otra derrota. Es eso lo que quiero evitar y no puedo. No puedo.
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Publicado en la categoría Textos el 19 de Junio, 2007, 22:03
por el autor teo
Enviado a entrealgodones.interesante@gmail.com (Gracias!):
" Habéis sentido la necesidad de empezar a hacer aquello que mas os gusta dentro del mundo real y dejaros de proyectos ficticios y de pruebas irreales?
Habéis sentido alguna vez el impulso de entrar en ese mundo, que tantas veces habéis soñado, realizar todas vuestras ideas, hasta ahora enfocadas solo mentalmente y cambiar aquello que no encaja en el?
Pero derrepente, según entras, se cierra la puerta, todo cambia de color, una nube no deja ver con nitidez y los que te rodean transforman sus simpáticas fachadas por antipáticas caretas. Ya no hay nada rosa, donde he dejado el sueño de evax?
Pero siempre queda la esperanza, la vocecita que dice que esto sigue siendo un proyecto, más personal que nunca pero sin llegar a lo real.
Il Capo, personaje que en este periodo postuni tiene el poder de quitarnos o añadirnos ilusión. A mi no me derrota, todavía tengo fuerza para encontrar ese mundo de creación, que en algún lugar me espera encogido, y ayudaré a colorearlo intenso y luminoso.
Misultín
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Publicado en la categoría Textos el 31 de Mayo, 2007, 19:52
por el autor teo
... las palabras que se agitan en mi cabeza, parecen fluir a través de mis dedos sin problemas. Sería incapaz de decirlas, pero escribir es distinto.
Escribir significa que no tienes que oirte decir lo que sientes.
Son días extraños. Dice la canción. Y lo digo yo. Anteayer reía. ¡Vaya si reía! Y no tengo ni idea de por qué. No tenía mayores motivos que tu presencia. Y no es que me hiciera gracia, pero solo provocar que mi risa te hiciera reir, me provocaba más. Y claro, os preguntareis... ¿y quién empezó a reirse?
En cambio ayer lloré. Lloraba, no se muy bien si con motivo o no, pero lo hacía casi desconsolado. Solo me consolaba tu abrazo, tu pecho, tu fuerza en los brazos. Me consolaba saber que no necesitas saber por qué lloraba. Sabías que necesitaba de ti. Conseguiste calmarme. Y de hecho, conseguiste hacerme sonreir. Mucho. Y lograste que me fuera a casa con cara de bobo enamorado porque te quedaste mirando "de esa manera".
Hoy las palabras son frases. De agradecimiento. Y poco más queda por decir...
Gracias. Mil.
De regalo Mucho Mejor (versión de Ariel Rot - 2007)
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Publicado en la categoría Textos el 13 de Mayo, 2007, 16:52
por el autor teo
Busqué entre mis ideas desordenadas, entre aquellos recuerdos, infantiles ahora, bien maduros antes, lagrimas qeu nunca lloré.
Solo se que encontré ridículas historias, pero sinceras. Palabras que se convertían en frases con sentido...
Me gustó recordar cómo era. Y me gusta pensar que aún queda algo de eso en mí, aqune sean resquicios de algo al que no sabría ponerle nombre.
Fuí yo. Y sigo siendo yo.
13-05-2007
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Publicado en la categoría Textos el 8 de Mayo, 2007, 19:09
por el autor teo
a lo finito.
Luz apagada. Ojos abiertos en la oscuridad y mis oidos que oyen Arcade Fire. No importa el nombre. solo se que me relaja.
Y es entonces cuando empiezo a soñar despierto.
Sueño con un paseo por esa playa de kilometros tirandonos arena. Tal vez desnudos. No tiene por qué ser mañana.
Sueño con una mano amiga, que me rescate cuando un conocido al que no me apetece hablar, me ataca.
La canción cambia, y de repente ya no sueño. Solo duermo. Descanso. Apacible.
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Publicado en la categoría Textos el 2 de Abril, 2007, 21:39
por el autor teo
Hoy no encontrareis frases magníficas...
En esta época de:
- muerte - "subidas" de sueldo - llorar de alegría - llorar de tristeza - llorar de amor - querer a mis amigos de forma indiscriminada - mucho trabajo - novedades con el piso
En esta época en la que se me plantean tantos duelos, tantos reequilibrios de balanza. En esta época donde las comidas de cabeza, escalofríos y calenturas (no penseis mal, niños) están a la orden del día...
... se me plantea lo siguiente:
¿Cuándo sabré cuál es el momento adecuado para echar a volar, para dejar este trabajo?
No me vale la típica frase de "Cuando llegue, lo sabrás", porque me inunda una única idea ahora mismo:
Creo que mañana voy a empezar registrándome en algún sitio de esos...
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Publicado en la categoría Textos el 27 de Marzo, 2007, 21:06
por el autor teo
... mientras te vistes, piensas en cuando te desnudas...
... o te desnuda...
... no necesita excusa para hacerlo. Solo una mirada de más, una mirada fija durante más de cinco segundos, y después esa sonrisa que te deja sin palabras. La única respuesta posible a la pregunta que no te ha hecho es otra sonrisa igual de caliente...
... hay tan poca distancia entre tú y ella que notas el aliento dulce, de golosina, excitado, en tu cara. Dos segundos más así, a tan solo 3 centímetros de su boca, de la puerta del placer...
.. no es un beso rápido. Es de esos lentos en los que notas como todas las ventanas se abren por ahí abajo. Mueves la cabeza a la par que ella, dandote tiempo para disfrutar de cada segundo con ella...
... parais a la vez y os volveis a mirar. Sonreis porque sabeis lo que hay. Necesitas besarla y ella lo necesita también. Pero no la besas en los labios...
... le quitas la camiseta. En silencio, sin palabras, le dices lo bella que está. Y sigues besándola. El pecho... el ombligo... la cadera... la espalda...
... estás de espaldas a ella... y le desabrochas el primer boton... ella te mira directamente a los ojos... le desabrochas el segundo y corres a ponerte de frente... y no esperas al tercer botón... le bajas el pantalón y le besas en el corazón. En ese corazón...
... y todo sigue como debe seguir... y acaba como debe acabar... ................... ................ ............ ........ ..... ... .
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Publicado en la categoría Textos el 25 de Marzo, 2007, 17:12
por el autor teo
... dice la canción. Elefantes siempre son lanzas directas al corazón. Son como agujas de adrenalina clavadas en el corazón.
Estás hundido y te levantas de un salto. Y sonries, porque el primer pensamiento del día va dirigido a las personitas que se tumban a tu lado cuandro te tropiezas.
Sigues sonriendo, y mueves la cabeza de un lado a otro cuando el segundo pensamiento va dirigido a la gente que te hace sonreir como un idiota, que te deja embobado, mientras la escuchas. Aún hay esperanza, piensas con ironía.
Te metes en la ducha, y mientras el agua cae sobre tu pelo, piensas en la soledad dulce que disfrutaste mientras llovía. No te importa mojarte: tu cuerpo lo pide.
Mientras te vistes, piensas en cuando te desnudas... pero ese es otro tema. Vuelves a agitar la cabeza, intentando quitarte la idea de la cabeza.
Cuando sales, está empezando a amanecer. Y vuelves a sonreir. Esta vez porque sí. Y es que Elefantes suena en mi cabeza.
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Publicado en la categoría Textos el 25 de Marzo, 2007, 4:57
por el autor teo
¿Qué quiere decir que alguien tiene la vida programada?
Pregunto porque son dos palabras que, juntas, una detrás de otras, me producen un puto escalofrío que me recorre la columna...
No creo que yo tenga la vida programada por irme a vivir con mi novia o haberme lanzado al vacío, bien agarraditos de la mano, al comprar un piso juntos.
No creo que tenga la vida programada porque mis amigos y yo hagamos cosas juntos, casi siempre lo mismo, pero es que... lo hacemos tan bien!
No creo que tenga la vida programada con mi familia o mi trabajo o lo que fuera.
No lo creo.
Y digo que no lo creo porque llega la noticia de una muerte cercana, pero esperada (es lo que tiene el cancer), y es como quien te da con un bate en las pelotas. Te tira al suelo y lloras. Se tambalea este puto mundo y recuerdas que hace tres años estuviste a punto de morir, aunque tú no lo supieras hasta que saliste del hospital.
Y digo que no lo creo porque puede darse el caso de que mis amigos me den la espalda, o yo se la de a ellos, como un portazo justo cuando vas a entrar. Se te queda cara de tonto.
Y digo que no lo creo porque quién dice que mañana decido cambiar de trabajo, y es uno en el que cobro más, pero no es una mierda, o tengo que chupar p**** y encima sonreir.
Puede pasar cualquier cosa en esta puta vida. Por eso, hay que estar, no alerta, pero sí mantenerte atento a cuando te pasen la pelota.
No tengo la vida programada. Es lo que me gusta de mis amigos. Lo que me gusta de mi novia, mi familia, mi trabajo, mi piso, mi música, entorno...
¿Me equivoco? ¿Tenemos la vida programada?
NOTA: Puntualizar que no se trata de un texto triste y vacio de toda esperanza. Más bien al contrario. Se debe aprender de las ostias que te da la vida que cada una de ellas te tiene que hacer más fuerte, para que la siguiente vez puedas seguir andando a pesar de la lluvia, nieve o sol. Y sobre todo, saber aprovechar de todo lo que tienes para evitar desastres.
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Publicado en la categoría Textos el 19 de Marzo, 2007, 20:20
por el autor teo
Lo primero de todo es echarse una buena siesta. También es importante que sea viernes y que tu costillita haya estado toda la semana pasando de tu culo, pero desde el cariño.
Ella, mientras tú duermes, se ha ido a ver un documental sobre Senegal (Senegal se sustituye por ese sitio al que ella sueña ir), con una amiga tuya de toda la vida (esto es opcional).
Despiertas, y el primer pensamiento es ella. Y piensas en lo que estarán tramando esas brujas (porque sí, son meigas...). Te pegas una buena ducha y te acicalas porque tienes una cena a la que ella no va a ir y es muy probable que no la veas (añadir un ambiente de melancolía).
Bueno, le llamas porque no aguantas ni un minuto más sin oir la voz que, sin decirtelo, te cuenta que TIENE que irse a Senegal (repito que Senegal se puede sustituir por cualquier sitio en el que ella vaya a ser feliz), que sería increible. Pero eso recordemos que lo adivinas en su voz, que sus palabras son distintas:
Está tomando un cafe (sí, otra adicta a la cafeína).
Cuelgas. Vas al metro. Te subes al metro y a medio camino sientes un cosquilleo. Miras a todos lados. Nadie siente lo mismo??
Pero en realidad lo que ocurre es que el móvil te vibra. Es ella.
"¿Dónde estás?" Ella...
"¿Yo? En ****** (añadir aquí cualquier parada de cualquier país)".
"¿Sí? Y yoooo". Te giras hacia la izquierda... Se gira a la izquierda...
Chispitas. Silencio. Risillas. Solo puedes señalar con el dedo, como si hubieras visto un fantasma.
Pero el mundo se mueve. Ella se va y tú también. Un gran momento, que nadie sabrá explicar.
"Ala!"...
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Publicado en la categoría Textos el 4 de Marzo, 2007, 17:43
por el autor teo
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Entre
las olas bravas del mar de tus ojos Vi
la sinceridad brillar en un infinito, Como
un faro insostenible que soporta La
furia de descontroladas lágrimas.
La
tormenta que nos azotaba a los dos, Que
agarrados tratábamos de ignorar, Se
fue calmando beso tras beso, salado. Así,
entre mi corazón sediento y tus labios.
Moría
el día con su luz dirigida al oscuro, Allí
donde la agonía no es más que un suspiro. Yo
en la orilla, tú en el mar.
Tú
muriéndote, yo deseando morirme.
P.D. Este texto lo escribí, por lo menos en el 2001. Nunca solía ponerle fechas a mis escritos. Error. Siempre hay que fecharlos, para tratar de entender el por qué de las palabras, que, dependiendo de la época, pueden ser más o menos alegres, más o menos tristes.
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Publicado en la categoría Textos el 19 de Diciembre, 2006, 10:08
por el autor teo
Mi madre hace poco, me contaba una historia de las que enternecen.
Resulta que esto pasó hace ya casi 20 años (aunque perfectamente pueden ser más).
Hay una vecina en el patio que era la típica amargada de la vida, que echaba la cabeza hacia abajo o a un lado evitando así tener que saludar.
También vivía en el patio un niño que, en su inocencia bárbara, insistía en saludarle siempre que se cruzaba con ella. La señora no respondía casi nunca, hasta que un buen día empezó a hacerlo.
Primero sin sonreir, casi sin emitir ningún sonido. Después mirando a los ojos. Y más tarde, relajando los músculos de la cara y sonriendo como ninguna.
Ese niño había logrado cambiar el mundo. La señora empezó a sentirse mejor persona.
Ahora ese niño, de ahora 24 años, piensa en esa historia real que le contó su madre, cuando ve todo de color grisaceo y siente que no puede hacer nada.
Siempre se puede hacer algo. Él lo consiguió con una señora de vida triste. Él puede volver a hacerlo.
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Publicado en la categoría Textos el 23 de Noviembre, 2006, 22:32
por el autor teo
Hoy me atrevo a entrar de nuevo aquí. En este mundo en el que yo soy el que crea y los demás los que miran cómo flota mi vida.
Y lo cierto es que ahora flota, y no se hunde desde hace mucho. Más o menos cuatro años a flote, sin casi ningún amago de querer hundirse.
Eso dice mucho de alguien que creía ser más de Bunbury que de los Elefantes... (el que no entienda que escuche cualquier canción de ambos y que resuelva el enigma él solito).
El caso es que en cuatro años la vida te cambia por completo. El tiempo se mueve a la par que tus decisiones, y tú te puedes quedar más o menos atrás, pero siempre consigues retomar el camino.
Dos años trabajando en la empresa en la que estoy, ahora mismo con el mismo sueldo, pero con el triple de responsabilidades que cuando entré. Parece que se acerca el punto de inflexión. El momento en el que toca dar un toque de muñeca y cortar las cuerdas que atan mi libertad, y así acceder a otros nuevos mundos, nuevos y por tanto, misteriosos y un poco oscuros.
Pero siento que aún no ha llegado la hora. Aún tengo mucho que aprender. Tal vez mañana cambie de opinión.Tal vez no.
El número de razones para quedarme y para irme son muy parecidos, pero aún el peso de las razones para quedarme supera al otro...
Sin más. Es un momento extraordinario. Necesitaba escribir esto.
Hasta mañana, cocolo!
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Publicado en la categoría Textos el 25 de Octubre, 2006, 23:00
por el autor Nemo
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Hola, me llamo Ingrid. Soy… bueno era, estudiante de
Derecho. Mi vida como estudiante era de lo más normal. Ir a clase entre semana,
salir de fiesta los fines de semana, conocer chicos... Lo normal.
Conocer chicos. Más concretamente, conocer un chico. El
chico. No dejaba de mirarme el culo y le pille en más de una ocasión. Parecía
no importarle que le pillara, él seguía mirando. Cuando me decidí a acercarme y
decirle algo, él simplemente me besó. Durante unos segundos fui totalmente
incapaz de reaccionar. Ante este hecho, él repitió la hazaña y le di una
bofetada. Pero no pude resistirlo y yo también le besé.
Así nos conocimos. Él todavía me guardaba un rencor cariñoso
por el guantazo y me había prometido devolvérmelo. Nos lo pasábamos muy bien
juntos. Siempre que podía sacaba tiempo para verle.
Con el tiempo empecé a faltar a algunas clases para estar
con él. Dejé de quedar con mis amigos los fines de semana. Lo necesitaba. Si no
estaba con él, no hacía más que pensar en dónde podía estar para ir a buscarle.
Las pocas clases a las que faltaba se convirtieron en días enteros en los que
ni siquiera aparecía por casa. Más tarde fueron semanas y no me daba ni cuenta
que había dejado mi vida completamente de lado por él.
Un año después tuve el accidente de coche que me dejó en la
silla de ruedas a la que ahora estoy atada. Pasé un tiempo, poco, en coma. La
recuperación se alargó durante año y medio, tiempo en el que no vino a
visitarme ni una sola vez. No volví a saber de él hasta hace poco. Al parecer
mi accidente, del que yo no recuerdo nada, no fue tal accidente. La policía me
lo contó todo.
Apartada del resto del mundo como vivía, no hacía caso a
nadie. A todos los que alguna vez estuvieron a mi lado no les sentó nada bien.
La mayoría se enfadaron conmigo y no querían hablarme, incluida mi madre.
Supongo que para que todo esto sucediera tuve que poner algo más de mi parte,
como discusiones estúpidas, algún que otro insulto... Pero creo que ahora ya es
demasiado tarde para arrepentirse.
Vivía colgada de mi chico. Vivía para él. Pero él parecía no
vivir ya conmigo. Era muy poco el tiempo que pasaba en casa. Se iba con sus
amigos. Pero a mí no me importaba. Seguía queriéndole con locura. Muchas veces
volvía borracho, me hacía el amor y sin mediar palabra se quedaba dormido. Así
era la rutina de mi vida. Pero yo era extrañamente feliz.
Mi memoria acaba aquí y aquí es donde empieza el relato de
la policía. Dadas las extrañas circunstancias en las que ocurrió el accidente
se abrió una investigación de la cual no creo que pretendieran sacar gran cosa.
Pero la sacaron, aunque fuera tres años después, cuando un vecino de la casa en
la que vivíamos vio mi caso en una cadena local reconociéndome y, tras no poder
dormir durante dos noches, fue a la policía y les contó una historia que
explicó todo el asunto.
Vio volver a mi chico borracho, dando tumbos, tarde por la
noche. En un principio no le dio mayor importancia, ya que era algo habitual en
él. Al oír ruidos en mi casa supuso que algo pasaba. Su excusa fue que lo que
ocurriera en casa ajena no era de su incumbencia. Mi chico nunca antes me había
pegado, al menos que yo recuerde. Media hora de ruidos más tarde la intriga le
pudo, pero pronto los ruidos cesaron. Tan sólo por curiosidad se acercó a la
ventana y vio como él me arrastraba inconsciente dentro del coche. No vio más,
pero el testimonio junto con algunos datos de la investigación llevaron a la
policía a pensar que, creyéndome muerta por su paliza, me llevó a una colina
cercana, me colocó en el asiento del conductor y me lanzó por un terraplén con
la esperanza de encubrir el delito con un accidente.
Nunca podremos preguntárselo. Tras todo aquello desapareció.
Nadie le conocía, nadie le recordaba. Casualmente, el mismo día que nuestro
vecino me reconoció en la televisión, él también me vio y supo entonces que yo
no había muerto. También se enteró del calvario que pase durante mi
recuperación y no pudo con ello. Es curioso. Podía vivir con la muerte de una
chica a la que ya nadie echaba de menos, pero no fue capaz de soportar la idea
de haberle hecho aquello a alguien. Aquella misma noche se suicidó.
Ahora, cada vez que pienso en él, no puedo dejar de repetir entre lágrimas: "Por qué te suicidaste, cabrón? Te echo de menos!".
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Publicado en la categoría Textos el 21 de Agosto, 2006, 14:29
por el autor teo
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Urgar en las heridas cerradas es como enseñar las cicatrices de guerra. Da regustillo saber que has aprendido algo. Este texto, que escribí en un flog hace poco, es resultado de un conjunto de experiencias vividas en el pasado, que se ve ya muy lejano, tan extraño...
Cuando el amor golpea con puño de acero, da directamente en el corazón. Algo se para. Algo termina.
Cuando el amor deja de latir, el tiempo que respirabais juntos, ahora os separa.
Por eso, el amor duele. Por eso, el amor ama.
La verdad es que me gusta lo que escribí. Es reconfortante y totalmente indoloro.
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Publicado en la categoría Textos el 17 de Agosto, 2006, 10:45
por el autor teo
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Intentar romper barreras que no existen, barreras que nosotros pusimos ahi, barreras que solo nosotros podemos quitar.
Intentar romper barreras que no existen.
Ya no distingo entre colores ni tamaños. Has pasado de pequeña a enorme, de ser chiquitita a mujer.
Intentar romper barreras que no existen.
Piensas que estas lejos de mi, pero en realidad me tienes a diez metros de ti. Tan solo tienes que llamarme. Como yo a ti.
Intentar romper barreras que no existen.
Se que no eres imposible e inaguantable. Tu no eres asi. Eres un muro invisible. La arena que me entra en los ojos y que no me deja ver.
Intentar romper barreras que no existen.
Ayer pude ver un trocito de eso que eres. Hoy tal vez descubra algo mas. Mañana no creo que quede barreras que tirar.
Intentar romper barreras que no existen.
[A mi hermana]
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